Roger sintió un escalofrío. Algo dentro de él le decía que Silvia le había tendido una trampa: esa mujer sentada en la sala seguramente vino a una cita con fines de matrimonio.
Por precaución, fue a sentarse bien lejos de Araceli, con cuidado de que ni lo rozara.
Como estaba a dieta por su trabajo en la serie y no podía probar nada, la comida no le emocionaba. Se estaba aburriendo mucho.
De pronto escuchó el "Giovanni, Gio…" de Araceli y se quedó paralizado. Su mirada fue directa a ellos.
Antes