Liliana se alejó, miro la universidad, estaba perpleja, incluso si quería ser orgullosa, era su sueño hecho realidad.
—No estudiaré aquí, iré a una universidad que yo pueda pagar.
Demian le miró con rabia, le dio al pequeño Carlitos a Cedric para que lo cuidara.
—Llévalo a comprar un juguete.
Cedric lo aceptó.
Demian tomó de la mano a Liliana, no la soltó y la obligó a caminar, hasta que fueron por el camino de los encinos, ella estaba rabiosa, intentando liberarse de él.
——¡No te cansas d