Habían pasado cinco días y Alessandro no había ido a la casa, en el fondo sabía que lo hacía para no verla y también se lo agradecía ya que no soportaría su presencia.
En la empresa lo había visto muy poco y las veces que se cruzaban siempre estaba con esa mujer que no se le despega a sol ni a sombra y las chicas estaban a mi alrededor, sin embargo les aclare que estaba bastante mejor en comparación al primer día y ellas lo aceptaron y respetaron mi espacio.
Era solo en las noches cuando lo r