La noche estaba hermosa, la luna en su mejor punto y el cielo completamente despejado, eso era lo que veía Lucia mientras esperaban afuera del bar las tres amigas para poder entrar. Cada una estaba enfrascada en sus pensamientos y por esa razón es que habían decidido salir ya que necesitaban despejar la mente.
- Deberíamos entrar no? – Lucia fue la primera en hablar cuando se dio cuenta que tenían más de diez minutos fuera del local y no habían dicho nada y solo veían a distintos puntos – aquí