El lugar era hermoso y con unas calles muy lindas, por todas partes había una montaña sumamente verde, el pueblo de Arpino era precioso y agradezco que al final decidí venir que es lo importante, mientras yo disfrutaba de la vista con las chicas, los hombres fueron directamente a las cabañas para dejar las maletas y luego irnos a comer.
Cuando ellos llegaron, caminamos tranquilamente por las calles y al fijarme, ví como Claudia y Gloria andaban muy feliz con sus respectivas parejas y eso me da