Mundo ficciónIniciar sesiónCinco bocados. Eso fue lo máximo que pude comer.
Sabiendo que Dylan jamás se negaba a un buen plato de comida caliente, se lo llevé a la sala. Recogí el plato usado que dejara en la mesita y lo reemplacé con el que yo apenas tocara y una cerveza.
Él me obsequió otra gran sonrisa y me sujetó una mano antes que me apartara, jalando para que me inclinara hacia él.
Su beso sólo me hizo sentir peor, aunque l







