Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesperté sobresaltada, cubierta de sudor, mi corazón latiendo con fuerza. En mi mente, la imagen huidiza de un corredor de la prisión sugería qué clase de sueño acababa de tener, y bien podía sentirme agradecida de no recordarlo.
—¿Estás bien, amor? —preguntó Dylan en un murmullo soñoliento.
Yo estaba boca abajo, como solía dormir, y sólo entonces reparé en su mano apart







