Perdí dinero.
Claro Idalia. ¿Qué podría salir mal?
¡Que perderías dinero, estúpida!
Sin mentira alguna, perdí casi cinco mil francos. ¿En qué momento llegué a pensar que jugar apuestas es fácil?
Por qué en el momento que lo hice, quedé coronada como la reina de las estúpidas.
Cada juego era más difícil que el anterior y ningún jugador daba tregua, claro, cuando se trata de dinero, ninguno es estúpido.
Solté un suspiro frustrada y caminé entre las mesas, dudando si hacer otro juego o irme a cas