Que la gloria de los dioses me salvé, porque siento que voy a morir en este mismo instante.
Jamás me cuestioné qué tan peligroso podría ser ver directo a los ojos a alguien, después de todo es una completa locura pensar que eso es algún tipo de riesgo.
Hoy solo vuelvo a pensar que la ignorancia es un peligro, así como el inmenso mar que me rodea a mis alrededores, vasto y poderoso como su grandeza que nos aterra tanto y a su vez, deja maravillado a todo aquel que lo mire con detenimiento.