Hardin...
Ya no podía disimular mi semblante de angustia. ¿Qué le estaba pasando a mi mujer? ¿Y por qué aún me miraba como si yo fuera todo lo que tenía en el mundo, incluso después de lo que la oí hablar con su mejor amigo? Sabía que ya no había admiración. Y la lastimé, y la abandoné en los peores momentos, y por más que ella se sintiera culpable por juzgarme también, sabía que yo había sido un canalla desde el principio.
Miré a la médica que sostenía su portapapeles en la mano. Él también pa