A veces la vida te pone frente a situaciones tan irreales, que crees que no están sucediendo, entras en una especie de limbo, neblina o negación… para poder protegerte y sentir que nadie, nada puede dañarte.
Amanda se encontraba así en ese momento, protegida por una coraza de negación que la mantenía aislada del dolor. Por ella, por sus bebés.
Cuando Eric… o Evan llegó a la casa, ella lo recibió con un beso en los labios y un abrazo, para él todo estaba bien, para ella la situación era muy diferente, pero debía creer que todo estaba bien, para poder mantenerse fuerte, estable.
Él contó parte de su día y ella le dijo las cosas que compró. Mientras que él necesitaba un baño, ella necesitaba comprobar una última cosa.
En todo ese tiempo quizás lo había visto, había visto la marca, pero como no había la más remota posibilidad de que Eric Sanders fuese Evan Cross, aquello pasaba desapercibido.
Entraron al baño juntos, pero Amanda no tenía la misma complicidad de siempre. Poco a poco la neb