Fui una ingenua si pensé que realmente podría consiliar el sueño, pero lo cierto es que no pude pegar el ojo en toda la noche y la pasé dando vueltas, imaginando una y otra vez qué era lo que iba a decirle a Nicolás, la forma en la que iba a decírselo. Estaba segura de que no sería para nada fácil.
Pero, ¿qué más podía hacer? Tenía que enfrentar esa situación sí o sí, y una vez por todas tenía que salir de eso, tenía que enfrentarlo y decir la verdad, y que empezara, de una vez por todas, mi ve