La bodega estaba completamente vacía. El muchacho que estaba prestando la seguridad me observó detenidamente.
— ¿Necesita que le ayude en algo? — me preguntó.
Entonces yo di dos pasos al frente, entrando al lugar. No había absolutamente nada, nada más que una bodega vacía y abandonada. Podía ver cajas de cartón tiradas por todas partes, pero no algo que realmente pudiera considerarse sospechoso.
— ¿Qué había aquí antes? — pregunté.
El muchacho negó.
— La verdad no lo sé. Apenas comencé a t