CAMILLE ASHFORD
Salí del cuarto con los ojos enrojecidos, pero sin ninguna lágrima, mientras que mi corazón latía desesperado y mi mente iba a mil revoluciones por minuto. Lo que me había dicho Andy se había clavado en el centro de mi cerebro y no dejaba de escucharla. Había cometido un error y ahora sabía cuál era la urgencia de Lucien por casarse conmigo. Quería todo lo que yo había adquirido, era más que obvio, pero… ¿por qué?
Bajé las escaleras lentamente, Andy se quedó en el barandal, vie