ANDY DAVIS
Me quedé en completo silencio, viendo a ese tal Lucien Blackwell. Era un hombre atractivo, no lo podía negar, con esos ojos hipnóticos, fríos y crueles. Todo en él te daba la impresión de peligro. Como tener directamente enfrente a la muerte disfrazada.
Sacó de un sobre el acta de matrimonio y la sostuvo ante los ojos de Damián, pero como bien cabía esperar, Damián ni siquiera le prestó atención. Su mirada estaba fija en Lucien. No le tenía miedo, por el contrario, de nuevo había de