Mundo de ficçãoIniciar sessãoANDY DAVIS
Me quedé estática viéndolo irse, sin explicaciones ni intenciones de justificarse. Parecía que solo había venido a golpear a Bastián. De pronto sentí un par de manos cálidas sobre mis hombros, era Bastián que parecía sentir lástima por mí. Me dirigió al interior del departamento y me sentó sobre el cómodo sofá.







