MOLLY DAVIS
—Molly… —susurró Alexei, pero no fue suficiente para que desviara la mirada de Lucien. Me estaba ahogando con el odio y el miedo que se mezclaban en mi interior. Apreté con fuerza los puños y di un paso hacia él, entre más cerca, más difícil sería que pudiera apuntarle a Alexei—. Escúchame…
Alexei me tomó de la muñeca, pero de inmediato me solté con un jalón.
—¡No! —le grité casi en la cara a Lucien, sintiéndome como una idiota por no poder dejar de llorar—. Él no mató a Anna. Él