MOLLY DAVIS
—Nunca me iré de tu lado —respondí con el corazón lleno de verdad—. Pase lo que pase, mi lugar está contigo. Te amo.
Entonces sonrió, confiando completamente en mis palabras, como si no me creyera capaz de mentir. Se levantó y cerró su caja fuerte antes de dirigirse hacia la puerta.
—¿Confías tanto en mí palabra? —pregunté sorprendida. Sabía que tenía que disfrutar de su fe ciega en mí, pero… me intrigaba.
—Prefiero confiar en ti —susurró con media sonrisa y la mano en el marco de l