Mundo ficciónIniciar sesiónALEXEI MAKAROV
Llegué hasta mi habitación, ordenada, e incluso eso me fastidiaba. Siempre que me iba, todo era un desorden. Sillas volteadas, sábanas retorcidas, cocaína en la mesa, pero cuando volvía, todo estaba en su lugar, como si no hubiera dejado huella.
La frustración que crecía día con día, torturándome, haci&







