SHAWN ROBERTS
—Para mí un «tarte au citron, s'il te plaît» —dijo en un perfecto francés. Su voz sonaba tan… dulce. Podía ofenderme con ese acento y… me sentiría honrado. Sus ojos se dirigieron hacia mí, esperando que pidiera algo—. Ya que te sentarás conmigo, ¿qué vas a pedir?
Todo mi plan se estaba yendo a la mierda. Me senté y carraspeé un poco, revisando el menú mientras buscaba mi confianza y determinación. Tenía que recuperar el control de mí mismo si no quería arruinar las cosas, pero no