Mundo de ficçãoIniciar sessãoLUCIEN BLACKWELL
El silencio se volvió profundo por un par de segundos. Todo el equipo médico se vio entre ellos, con miedo, hasta que Camille se quejó adolorida. Estaba tan cansada que sus gimoteos eran similares a los de un gatito con frío. El corazón se me partió en miles de pedazos y regresé a ella, tomando su mano entre las mías con desesperación.







