CAMILLE ASHFORD
—Sácalo todo… —agregó Lucien acercándose a un Damián cansado y arrepentido—. Golpéame hasta que ya no puedas más. Porque vienen cosas peores.
La mirada de Damián se levantó, por fin encontrándose con los ojos de Lucien que parecían serenos pese a la golpiza que había recibido.
—Es más fácil lidiar con un muerto que con un lisiado —susurró con tono frío pero determinado—. Golpeaste al dueño de la firma Carpentier. ¿Crees que te saldrá barato? Ahora tendrás que ser el doble de i