CAMILLE ASHFORD
La habitación se quedó en completo silencio, tanto que podía escuchar mis propios pensamientos como si los dijera en voz alta.
¿En verdad amaba a Lucien? Bueno, la respuesta era más compleja de responder que decir un simple sí o un no. Sí, lo quería, lo apreciaba y me sentía agradecida por todo lo que había hecho por mí y mi madre cuando no tenía a nadie más que me tendiera una mano, y en el fondo quería creer que, si él pudiera verme como lo que en realidad era: inocente, tal