Valentina De Rosa
En el momento que Amelia despertó de su siesta, supe que algo no andaba bien.
Amelia se quejo incómoda en el momento que la cargué.
Sus ojos grisáceos estaban más brillosos de lo normal.
Sus mejillas están más sonrosadas de lo que siempre estaban.
Y su cuerpo estaba caliente.
—¿Todo bien?---pregunta Katya
—Amelia no está bien, debemos llamar a un médico —le explico
—Le avisare a Adrián.
Asiento mientras acomodaba a Amelia en mis brazos y ella se acurrucó contra mi pech