Adrian Volkov
Dentro de la camioneta todo era silencioso.
Habíamos llegado hace ya diez minutos y estábamos esperando el momento exacto para atacar.
Cassio revisaba las entradas por su tablet.
Nevio y Nikolay estaban revisando nuestras armas disponibles.
Tamborileo mis dedos contra el volante mientras veía la lluvia caer frente a nosotros. Mi sangre hervía de forma violenta mientras esperaba el momento exacto para salir.
Estaba a poco de atrapar al hombre que destruyó a mi hermana, el que