Adrian Volkov
Tras las felicitaciones de todos los invitados, finalmente pasamos a la fiesta de nuestra boda.
Extiendo la mano hacia mi esposa y ella la recibe con una sonrisa radiante. Pasamos a la pista para nuestro primer baile como esposos. Por mi no haría esto, pero Valentina estaba tan ilusionada con el día de nuestra boda que fue inevitable no acceder.
—¿Eres feliz, señora Volkova?
—Muy feliz —responde
—Te ves como una jodida reina
—Mhm, ya lo sabia, pero gracias —rie
—Eres increíb