Valentina De Rosa
16 de agosto, 2023
—¡Mami! ¡Mami!
Me volteo en el momento que Amelia entra corriendo a la habitación, sonriendo mientras sostenía su canasta de rosas y agitando la falda de su vestido.
—¡Soy una princesa, mami!
Ella da giros que me hacen sonreír y luego se tambalea en el momento que se detiene. Katya alcanza a sostenerla con una suave sonrisa y me arrodilló frente a ella.
—Siempre has sido una princesa, mi amor —acaricio su mejilla
—Lo sé—sonrie feliz—pero hoy parezco una