Valentina De Rosa
Las semanas han pasado con una rapidez.
Y fue un golpe de realidad cuando notamos que Amelia acababa de cumplir los tres meses de nacida.
Hace apenas tres meses la cargué por primera vez tras horas de dolor por el parto.
Dios, ¿Por qué crecía tan rápido?
—¿Por qué lloras?---pregunta Adrián entrando a la habitación
Sorbeteo mi nariz mientras secaba mis lágrimas.
—Su pijama… Ya no le queda —sollozo nuevamente
—¿Sabes que hay más, verdad?---enarca una ceja
—¡Está creciend