Capítulo 77. Un héroe, un rival.
Derek.
El mundo se redujo a un solo sonido: el latido furioso de su corazón.
Robert Kane había perdido el foco, su atención fija en él, los ojos llenos de esa mezcla de odio y delirio que solo tienen los hombres rotos.
Ellen, atrapada contra su cuerpo, temblaba, el rostro tenso, la respiración entrecortada.
Y Derek lo supo.
Ese era el momento.
No pensó.
No planeó.
Simplemente actuó.
Su cuerpo se movió antes que su mente.
Un impulso puro, nacido del miedo y del amor.
Dio dos pasos rápid