—Señor, solicitamos una reunión de emergencia—
¡Mierda!
¿Por qué justo ahora?
—¿Qué sucede?—
Ellos comienzan a hablar mientras más gerentes y supervisores llegan a la reunión repentina.
—¿Dónde está su secretaria? Debería esta...—
—No tienes que soltar veneno. La envié a buscar algo, no está lejos—.
Siento sus uñas clavarse en mi pierna.
La reunión empieza y deslizo la mano hasta su cabeza, enredando los dedos en su cabello.
Entonces me toca, provocativa.
Su mano aprieta sobre mis pan