Ella intenta salir de la habitación, pero la sostengo del brazo y cierro la puerta con seguro.
—Oye, déjame salir. ¿Qué haces aquí?—
—Basta de huir de tus problemas, tenemos que hablar— miro su mano, el anillo sigue ahí
—Aún lo llevas puesto...— sonrío.
—Te hice una pregunta, Sandro. ¿Qué haces aquí?—
—Sandro...— murmuro y me arrodillo ante ella.
Sus ojos se abren con desconcierto.
—¿Qué estás haciendo?—
—No sabía lo que estaba pasando... Apenas me enteré de que Dayanara te manipuló par