Capítulo 106.
Gabriel había vuelto de Zúrich antes de lo previsto.
El vuelo de regreso había sido un infierno de frustración, pero al cruzar la puerta de la floristería, compuso su mejor cara de hombre comprensivo.
Elena lo recibió en la trastienda, dejando las tijeras de podar a un lado. Tenía los ojos llenos de culpa.
—Lamento muchísimo lo que te pasó en Suiza, Gabriel —le dijo ella, acercándose con pena—. Y me duele saber que todo fue por mi culpa.
Gabriel esbozó una sonrisa suave, fingiendo una tranquili