Cordelia
Sabía cómo iba a morir.
Lo había visto en los fragmentos de recuerdos futuros que Mariana me compartió cuando estuve en la arena. Cuando ella me ayudó a desbloquear mi poder.
No me lo mostró con crueldad, ni con detalles que me robaran el aliento. Solo el final. El punto de quiebre. El destino que no podía cambiar.
Mi cuello entre las manos de Seraphiel.
El corte.
La oscuridad.
Aún así, sabiéndolo, no se lo podía decir a nadie.
No podían evitar que eso ocurriera.
Porque no debían.
Mi m