Capítulo 14: El miedo, los hechos.
Narra Ithiliel:
Mi corazón, poco a poco, regresaba a latir con normalidad. Aquel Alfa me había hecho sentirme tan intimidada y vulnerable como jamás me sentí antes, y el miedo a ceder a instintos que no comprendía ni quería, me hizo huir de él tan rápido como me fue posible.
Después de vestirme, corrí hacia la habitación que me habían designado, huyendo de esas extrañas palpitaciones y de las emociones que me hizo sentir el Alfa Arien al mostrarse desnudo enfrente de mí.
Quería llorar, pero no sabía exactamente porque, sin embargo, igual que siempre no fui capaz de derramar lágrimas, tan solo me quedé sentada contra la puerta, como si con eso pudiera evitar que ese inmenso Alfa entrara en mis aposentos. Aquella ola de sensaciones extrañas me estaba abrumando como nada antes, y la confusión que me generaba me aterraba.
Antes de ser abandonada por los míos en aquellas tierras solitarias, mi padre me dijo que, por culpa de mi naturaleza licántropa, mi destino siempre seria el mismo: el d