Capítulo 13: Someterse.
Narra Faela:
La mañana había llegado, y, sin embargo, con ella no renacían ni las esperanzas ni el amor.
A mi lado dormía profundamente Gabriel, quien después de tomarme la noche anterior, me dio la espalda y decidió que mi placer no era importante, y aunque aquello ya lo sabía, me sentí furiosa por ello.
¿Con Ithiliel el sí sería capaz de durar toda una noche hasta lograr hacerla gemir? Me cuestioné con rabia.
Levantándome de aquella cama, vi la habitación iluminada por la luz del sol que se filtraba a través de las cortinas; era mucho más pequeña que la que tendríamos en la mansión Baileyi, y también menos lujosa, pero no podía quejarme, ya que estábamos allí mismo tan solo por la piedad del Alfa Gastón, y ese lugar era definitivamente mejor que dormir a la intemperie en algún bosque después de perder los territorios.
Gabriel estaba obsesionado con recuperar las tierras…pero también a Ithiliel.
No lo decía abiertamente, pero anoche después de oler a su semilla dispersada por aquí y