Los directores, ejecutivos y accionistas ya estaban acomodados. Algunos conversaban entre murmullos, otros revisaban documentos, mientras en la enorme pantalla al frente aparecía el título:
“PORTADA – EDICIÓN CENTRAL DEL MES”
Thomas entró al salón con paso firme, irradiando esa autoridad que nadie se atrevía a cuestionar. Llevaba en las manos la carpeta con los folletos impresos: cada uno contenía la selección de fotografías de Daniela que el fotógrafo había preparado hacía apenas unos minutos.
—Buenos días a todos —saludó sin esforzarse demasiado en sonar amable. No lo necesitaba; su sola voz bastaba para que todos se callaran—. Hoy quiero presentarles las imágenes candidatas para la portada principal de la próxima edición. Considero que antes de hacer una elección definitiva, es fundamental que todos ustedes expresen su opinión.
Hizo un gesto al técnico, y la primera imagen iluminó la pantalla.
Daniela, de pie, con un traje azul profundo, el cabello suelto cayendo en una cascada per