Mundo ficciónIniciar sesiónLa vergüenza me invade por cómo me está hablando y yo me marcho lejos del hombre que parece incitarme con su cuerpo. Por fortuna, no soy una loba que cede fácilmente. Aunque si debo reconocer que he tenido una muy buena vista.
— Déjeme acompañarla si gusta, señora. Usted no conoce el territorio y lo que menos deseo es que se pierda o algo malo le suceda. — dice una de las chicas y yo dudo.— ¿Segura que es por e






