Apenas he podido dormir unas pocas horas durante toda la noche. Samuel me atrapó entre sus brazos y no pude escapar, porque estos estaban envueltos a mi alrededor como un par de tenazas que no estaban dispuestos a liberarme.
Tengo ganas de hacer pipí, pero no hay manera en que pueda soltarme. Mi vejiga va a explotar si no voy de inmediato al baño. Respiro profundo y aguardo a que se dé la oportunidad para hacerlo, de lo contrario, tendré que despertarlo.
Pocos minutos después, su abrazo se afl