Sus manos se apartan de mi frágil y adolorido cuello en el mismo instante en que se escucha aquel rugido poderoso y amenazante. Toso un par de veces antes de aspirar una profunda bocanada de aire y ponerme de pie para alejarme del hombre que intentó acabar con mi vida.
Una vez que logro recuperar el aliento, giro la cara y observo a aquel hombre de mirada furiosa y actitud peligrosa que tiene sus ojos clavados sobre mi padre. ¿Qué hace él aquí? ¿Cómo supo dónde vivía?
―Desaparece de mi vista a