Valeria se despertó con un sobresalto. El reloj marcaba las 5:38 a.m. El último mensaje de Rafael aún resonaba en su cabeza: “Mañana a las 8 a.m. recibirás mi regalo final. Esta vez será algo que nunca podrás olvidar.”
Se levantó en silencio, se puso una bata y bajó a la terraza. El mar del Malecón estaba oscuro y tranquilo, pero dentro de ella todo era tormenta. La traición de sus padres, la prueba de ADN que decía que Lucas no era hijo biológico de Diego, el escándalo público… todo se acumula