Capítulo 27 — Lazos inesperados.
La música llenaba el gran salón, suave pero vibrante.
Luces cálidas caían sobre los invitados, y el murmullo alegre de la manada celebrando a su nuevo Alfa y Luna envolvía el ambiente.
Greta no estaba acostumbrada a que tanta atención se posara sobre ella…
pero ahí estaba, en medio de la pista, con la mano de Theo firme en su cintura.
Él la guiaba con movimientos precisos, fluidos… demasiado fluidos para un guerrero que pasaba la mitad de su vida peleando.
Ella lo miró, confundida.
—Pensé que