—- Todo el mundo a trabajar, aquí no hay nada que ver —- les gritó David.
Me llevo hasta su despacho, viendo a Carlos dentro, sentado en uno de los sillones, de pronto se levantó mirandome de arriba abajo y viceversa,
—- Joder Keira, hoy estas :::::
—- Deja de mirar a mi mujer, ¿no tienes nada que hacer? — le dijo mi esposo.
—- Claro que tengo cosas que hacer, pero no me dirás que hoy no está tu esposa para darle lo que ella desee David — le respondió Carlos.
—- No te pases, es mia y deja de m