Después de la video llamada, se marcharon del cuarto todos dejandome sola como estaba, de pie y cogida mis muñecas a aquellas argollas. La noche fue demasiado larga para mí, pues estaba muy dolorida y me dolía todo el cuerpo, especialmente mis brazos y mi vientre, siendo imposible para mi el poder dormir algo. Estaba amaneciendo cuando de nuevo la puerta se abrió, viendo entrar a aquellas dos mujeres, me quitaron las esposas que tenía en mis muñecas, tirandome a la cama como si fuera pura basur