Esa noche pude dormir algo más tranquila, ya no me picaba todo el cuerpo tanto, pero temía que amaneciera porque no sabia que mas se traía entre mano Lucas. Yo tenía la esperanza de que David me sacaría de ese infierno, pero también me preguntaba, ¿me salvaría viva o cuando ya mi corazón dejara de latir?. Al amanecer, la puerta del cuarto se abrió, viendo entrar a una mujer tapada entera con el burka, dejando en la mesita un cuenco de agua y otro cuenco donde había una especie de pasta amasada,