—- Hola buenas tardes señor Prieto, soy Keira O'Brien, — le dije mientras veía cómo se iba acercando a mi
Pietro se acercó, me cogió la mano, besando el dorso dándome un pequeño escalofrío al sentir sus sensuales labios en mi piel.
—- Por favor sentémonos en la mesa de reuniones, es muy incomodo que hablemos sentado yo en mi sillón y usted algo más alejada de mi, por favor —- me dijo acercándonos en una pequeña mesa que tenía junto a la ventana.
Entre tanto en el despacho de David O”Brien;;;
—-