Nos fuimos los dos hacia el coche intentando mi esposo coger mi mano, pero se la rechazaba dado que estaba bastante enfadada con él. Una vez dentro del auto el chofer nos llevó hasta donde estaba la empresa, pudiendo ver que Carlos ya había llegado pues su vehículo estaba aparcado en el garaje.Subimos a la planta acercándonos al despacho de David, viendo a Carlos sentado en uno de los sillones. Nada más entrar nos miró y nos sonrió como si estuviera feliz de vernos a los dos juntos.
—- ¿Qué tal