Empecé según pasaban los días a estar mas tranquila dejando que David se acercaba un poco mas a mi, aunque lo que él buscaba de mi aun no podia darselo, sintiéndome a veces mal cuando lo escuchaba en la ducha, liberándose el solo de sus deseos cuando se duchaba, pero sabía que él tenía que comprender que yo necesitaba algo más de tiempo para ser suya en nuestra cama y como él me deseaba. Las mañanas eran muy monótonas, David estaba sentado con su portátil abierto en el salón, y yo a veces me ib