Dos dias habian pasado desde que llegamos a Miami, por la mañana después de desayunar nos preparamos David y yo para ir a darnos un baño en el mar, dejamos las toallas encima de la arena, viendo a mi marido como de un chapuzon se metio en el agua mientras yo me ponía la crema solar en mi cuerpo.
—-- Hola preciosa, nunca te había visto por aquí ¿de donde eres? — me habló un desconocido,
Me gire viendo un hombre de rodillas detras de mi, con los abdominales duros, pomulos bien marcados, nariz no