Al dia siguiente, me despertó David cuando entró en el dormitorio, llevando en sus manos una bandeja con varias clases de bollería junto con una pequeña jarrita de leche y de café y otro de zumo, Se sentó a un lado de la cama poniendo la bandeja encima de mis piernas.
—-- ¿Tu has desayunado? —- pregunte.
—- Hace dos horas que me levante, me fui a correr un rato y cuando he vuelto me he duchado y te he hecho a ti el desayuno, ¿soy o no soy el mejor marido que puedas tener? —- pregunto riendo.
—-