Capitulo 25.
Capitulo 25.
Después de todo lo que había pasado entre nosotros, me había prometido a mí misma que no volvería a dirigirle la palabra a Calen.
Estaba realmente dolida y había tomado una decisión. Nos habíamos cruzado varias veces por el pasillo y ni siquiera nos habíamos mirado; si habíamos tenido la desdicha de encontrarnos en el comedor, también nos habíamos comportado como si fuéramos extraños.
Él no había intentado acercarse a mí, es más, hacía exactamente lo mismo que yo: me ignoraba.